TEOLOGIAHOY

UNA LECTURA DESDE LA REALIDAD COTIDIANA

EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL : UN APRENDIZAJE



Estamos siendo parte de un hecho histórico de proporciones, el movimiento de los estudiantes que ha generado la más amplia participación de diversos sectores de la población. El movimiento ha superado los esquemas de los partidos políticos tradicionales, tanto de gobierno como de oposición. Demostrando la tesis planteada anteriormente en estos artículos sobre la necesidad de abrir nuevos espacios de participación y dar lugar a la ciudadanía, a las organizaciones sociales, en suma a la gente, más allá, de los pensamientos políticos, culturales, religiosos u otras tendencias de opinión.
El aprendizaje, es al más puro estilo de una educación moderna, participativa y significativa, hemos aprendido en pocos días lo que significa organización, seriedad y compromiso.Los alumnos agrupados en una organización no piramidal, sino más bien horizontal, han privilegiado la participación en sentido democrático, pero por sobre todo hay seriedad y madurez, donde priman los objetivos y los propósitos de la gente por encima de los pensamientos particulares de los líderes. Estos últimos aparecen como instrumentales, se van multiplicando y diversificando a medida que avanza el conflicto.
Hay una gran diferencia con el modo tradicional de hacer política, donde los líderes de siempre, buscan figurar e imponer sus pensamientos por en cima del bien común, es típico observar en el liderazgo tradicional un intento frecuente por imponer las ideas de tal o cual partido o las tendencias de un determinado sector, los cuoteos, la búsqueda de consensos, etc.
Hace falta verificar si este aprendizaje se instala en nuestra sociedad y nos pueda mostrar en los hechos y en la vida diaria, cambios, y que estos cambios se reflejen en nuevas posturas, menos mezquinas, más generosas, pensadas en el bien común, de la gente, de toda la ciudadanía, de esta forma, toda la gente volverá a recupera la confianza en las instituciones, los partidos políticos y las diferentes instancias de la vida en democracia.
Pero, com o en todo aprendizaje debemos proceder a un tiempo de evaluación, la movilización no puede seguir permanentemente, los alumnos deben volver a sus colegios y las diversas organziaciones sociales a privilegiar la participación, los partidos políticos y el gobierno en particular, hacer un mayor esfuerzo por abrir los espacios de participación y sobre el hecho puntual de esta movilización, darse a la tarea de transformar la educación en un referente de calidad, modificar y cambiar las leyes que impiden que esto se concrete y con una organización plenamente participativa permitir el acceso de todos los sectores en la creación de nuevas instancias que reflejen que este aprendizaje ha tenido lugar.
Mi reflexión com o teológo es vincular los hechos de la vida cotidiana con el mensaje de la Biblia. Son dos lecturas obligadas, una la del texto bíblico y otra , la que aroja la realidad. La Biblia nos enseña que Dios ha estado presente desde la creación en la historia y en el libro del Exodo, nos dice que escuchó el clamor del pueblo de Israel, escuchó desde los cielos el clamor de los oprimidos, de aquellos miles de trabajadores, que día a día sufrían la dura servidumbre en manos del Faraón. La acción de Dios se vió reflejada en la acción decidida de hombres y mujeres capaces de luchar en pro de una liberaciòn, al comienzo parecía imposible, como podría decir alguién "no hay por donde". La dura mano del Faraón y su sistema político y económico eran una muralla dificil de superar, pero al paso del tiempo las cosas se comienzan a dar, Dios va obrando en medio de las personas que anhelan la libertad, desean y sueñan un nuevo orden, una nueva forma de vida, y en esos sueños y anhelos se va forjando una lucha diaria, la unión de propósitos y finalmente la caminata. El texto bíblico nos muestra que no hay milagro, sin participación, los milagros ocurren, pero , primero se dan en nuestros corazones, en nuestros sueños y anhelos, finalmente se concretan, en la caminata, en la unión de las manos, en la coordinación de voluntades. No hay apertura de las aguas, sin cruce del mar. La gente vió el milagro en la medida que se atrevió a entrar en las aguas. Asi es también en nuestro tiempo, en la medida que nos arriesgamos y caminanos todos en pro de una sociedad mejor, más justa, más igualitaria, más participativa, esos sueños se harán realidad y se concretarán en la vida de todos.